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Claustrofobia ▷ Miedo a los Espacios Cerrados

La Claustrofobia abarca mucho más que sentir ansiedad al entrar a un lugar pequeño o cerrado.

Tipos de claustrofobia

Definición de la Claustrofobia

La sensación principal que experimenta toda persona con claustrofobia es temor y ansiedad intensa, irracional y sostenida hacia los lugares cerrados. Si bien muchos expertos señalan que más que miedo a espacios confinados, temen no poder escapar de dichos lugares, donde suelen tener sensación de falta de aire, asfixia, e incluso en algunos casos pensamientos de muerte inminente.

Tipos de Claustrofobia

La Claustrofobia puede clasificarse dependiendo del miedo principal que padece la persona. En este sentido, un paciente claustrofóbico puede experimentar diferentes tipos de Claustrofobia, o por el contrario uno de estos tipos podría predominar sobre los otros.

Por ejemplo estar más acentuado el temor a la asfixia, o a los movimientos limitados.

1. Miedo a los lugares pequeños

Es el temor más común dentro de las clases de Claustrofobia y se trata de experimentar ansiedad en espacios que por sus pequeñas dimensiones, generan la idea de estar cerrados o sellados, por lo cual puede ser difícil salir o escapar.

Algunas personas pueden sentir miedo intenso de forma generalizada a cualquier lugar estrecho o pequeño, sin embargo, otros lo experimentan en espacios específicos, más localizados.

Los lugares más comunes que generan claustrofobia son los ascensores, las habitaciones muy pequeñas, los automóviles, aviones, trenes y el metro. Mientras que otros pueden temer a las cuevas, minas y túneles, e incluso a exámenes médicos como las Resonancias Magnéticas.

2. Temor a la restricción de movimiento

Este tipo de miedo puede desprenderse del anterior, sin embargo, atiende a situaciones diferentes, ya que la persona claustrofóbica puede experimentar temor a los movimientos restringidos incluso en lugares que no son necesariamente cerrados.

El temor a los movimientos limitados se basa en la creencia de no poder correr rápido, salir apresuradamente o escapar en caso de una emergencia, por lo cual estos pacientes lo pueden percibir incluso en lugares abiertos pero repletos de personas. A menudo la multitud es lo que limitaría los movimientos de las personas.

Este tipo de personas pueden experimentar ansiedad a la restricción de movimiento en un concierto, en un mercado grande repleto de gente, o incluso en una montaña rusa o avión, al estar sujetos al asiento y no poder moverse libremente o bajar.

Un aspecto poco comentado de este tipo de claustrofobia es que algunos pacientes muestran mucha ansiedad al llevar anillos o pulseras por miedo a no poder quitárselos.

3. Miedo a la asfixia

El trastorno claustrofóbico también puede provocar el temor a asfixiarse, e incluso desembocar en una fobia alterna, la pnigofobia, comprendida como el miedo irracional a no poder respirar o sofocarse.

Es importante definir la causa de este particular miedo, ya que en algunas enfermedades no relacionadas con la claustrofobia, puede ser provocado por el temor a tragar alimentos (es el caso de la pseudodisfagia, el miedo a ahogarse al tragar).

En el caso de la claustrofobia, el miedo a la asfixia es provocado por la creencia de que el lugar carece de oxigeno debido a lo estrecho de sus dimensiones. Esta idea puede acrecentarse debido a la opresión en el pecho que muchos claustrofóbicos experimentan durante un ataque de pánico.

Los pacientes claustrofóbicos pueden necesitar quitarse la ropa durante un ataque de ansiedad para disminuir la sensación de ahogo, e incluso su oxigeno en sangre puede descender debido a la sensación de asfixia, provocando desmayos.

Si sientes que alguno de estos tipos de claustrofobia te supera y afecta negativamente a tu vida, considera buscar ayuda psicológica. Un psicólogo con experiencia te puede enseñar a aplicar las estrategias que necesitas para superar tus miedos.

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