Claustrofobia

➤ En este artículo te hablaré de la claustrofobia, sus tipos, síntomas, causas y tratamiento.

Claustrofobia | Encuentra la salida

Conocer más sobre esta fobia es el primer paso para encontrar la salida.


¿Qué es la Claustrofobia?

La claustrofobia es el miedo intenso e irracional a los lugares cerrados, un trastorno de ansiedad que produce pánico debido al temor de no poder escapar.

Las situaciones más comunes que activan esta fobia suelen ser entrar dentro de un ascensor, una habitación pequeña sin ventanas, un túnel, o incluso subir a un avión.

La palabra Claustrofobia proviene del latín claustrum que significa cerrado, y del griego fobos, miedo o temor irracional.

Tipos de Claustrofobia

A pesar de su definición, la Claustrofobia abarca mucho más que el simple miedo a los espacios cerrados.

Tipos de Claustrofobia

En ese sentido, se puede hablar de 3 tipos de claustrofobia:

1. Miedo a los lugares cerrados o reducidos

Se trata del temor mas común entre las personas claustrofóbicas. Sienten ansiedad en espacios cerrados o en los que por sus pequeñas dimensiones, generan la idea de estar cerrados o sellados.

Algunas personas pueden sentir miedo intenso de forma generalizada a cualquier lugar estrecho o confinado, sin embargo, otros sólo lo experimentan en algunos de estos espacios cerrados.

Los lugares más comunes que generan claustrofobia son ascensores, habitaciones muy pequeñas o el metro, pero también puede darse en cuevas, minas y túneles, e incluso durante una resonancia magnética.

2. Temor a no poder escapar

Este tipo de miedo puede derivar del anterior, sin embargo, atiende a situaciones diferentes, ya que la persona claustrofóbica puede experimentar temor a los movimientos restringidos incluso en lugares que no son necesariamente cerrados.

El temor a los movimientos limitados se basa en la creencia de no poder correr rápido, salir apresuradamente o escapar en caso de una emergencia, por lo cual estos pacientes lo pueden percibir incluso en lugares abiertos pero repletos de personas.

En algunos casos es la multitud de personas lo que limita el movimiento (por ejemplo en un concierto, un mercado grande repleto de gente), pero en otros la ansiedad es causada por no poder salir (p.e. en una montaña rusa o en un avión) al estar sujetos al asiento y no poder moverse libremente o bajar.

Un aspecto poco comentado de este tipo de claustrofobia es que algunos pacientes experimentan ansiedad al llevar anillos o pulseras muy ajustados por miedo a no poder quitárselos.

3. Miedo a la asfixia

En los trastornos de ansiedad es normal temer quedarte sin aire y no poder respirar debido a la sensación de falta de aire, pero para algunos pacientes claustrofóbicos este temor va más allá, y tienen miedo a morir asfixiados por agotar el aire que se encuentra en el lugar cerrado.

En estos casos, la claustrofobia puede desembocar en una fobia alterna, la pnigofobia, comprendida como el miedo irracional a no poder respirar o sofocarse.

Es importante definir la causa de este particular miedo, ya que en algunos trastornos no relacionadas con la claustrofobia, puede ser provocado por el temor a tragar alimentos (es el caso de la fagofobia, el miedo a ahogarse al tragar).

En el caso de la claustrofobia, el miedo a la asfixia es provocado por la creencia de que el lugar carece de oxigeno debido a lo estrecho de sus dimensiones o por estar cerrado.

Esta idea puede acrecentarse debido a la opresión en el pecho que muchos claustrofóbicos experimentan durante un ataque de pánico.

Un paciente claustrofóbico puede experimentar los diferentes tipos de Claustrofobia, o por el contrario uno de estos tipos podría predominar sobre los otros.

Por ejemplo estar más acentuado el miedo a la asfixia, o por el contrario presentarse sólo el temor a los movimientos limitados.

Causas de la Claustrofobia

Aunque existe cierta predisposición genética a padecer claustrofobia, en la gran mayoría de los casos, las causas de la Claustrofobia implican uno o varios eventos traumáticos en la infancia haciendo que la persona asocie los lugares pequeños y cerrados con la sensación de pánico y ansiedad.

Entre los factores genéticos, psicológicos y externos que pueden causar claustrofobia destacan:

Causas de la claustrofobia

1. Acontecimientos Traumáticos

La gran mayoría de los psicólogos asocian la causa principal de la claustrofobia con acontecimientos traumáticos ocurridos durante la niñez o adolescencia. Este trastorno de ansiedad resulta del aprendizaje asociativo de sentimientos negativos y desagradables, con lugares cerrados o reducidos

Las experiencias que pueden tener este efecto pueden incluir:

  • Estar atrapado o mantenido en un lugar confinado, ya sea por accidente o a propósito.
  • Padecer abuso infantil o incluso bullying.
  • Perderse lejos de los padres o amigos en una zona abarrotada de personas.

Este proceso es realmente sencillo y muy común, debido a que en la infancia el razonamiento crítico no se encuentra completamente desarrollado, cualquier situación u objeto que provoque en el infante un gran temor, queda fijado en su memoria, enlazándose con la emoción experimentada.

En ocasiones futuras en las cuales el espacio sea similar al de esa situación original, el niño evocará el mismo miedo que experimentó en la situación traumática. Este patrón de comportamiento persistirá hasta la edad adulta si no es tratado mediante de procedimientos conductuales o psicoterapia.

2. Conductas Aprendidas

En ocasiones la causa de este trastorno proviene de la observación y el aprendizaje en una edad temprana. En este sentido, observar la reacción de ansiedad ante lugares reducidos y cerrados por parte de ser cercano, puede estimular un comportamiento imitativo por parte del niño, que repetirá el mismo comportamiento ante situaciones parecidas.

En otras palabras, al ver que el adulto se asusta en un espacio cerrado, aprende que la reacción adecuada es el miedo, y que debe huir de este tipo de lugares.

3. Percepción del Espacio Cercano

Un estudio reciente muestra que el modo en que percibimos nuestro espacio cercano y nuestro espacio lejano está intimamente relacionado con el desarrollo de la Claustrofobia.

En nuestro cerebro, las neuronas que responden específicamente a objetos que están cerca de nosotros, o que se nos aproximan son distintas a las neuronas que captan los movimientos lejanos. Este estudio demostró, que las personas claustrofóbicas muestran un mayor espacio cercano, que las personas que no muestran síntomas de claustrofobia.

La conclusión de este estudio, es que la claustrofobia parece estar relacionada con cierta distorsión de la percepción del espacio cercano.

Otro descubrimiento de este estudio es que las personas con brazos cortos tienden a tener un espacio cercano más reducido, mientras que las que tienen los brazos más largos tienen un espacio cercano mucho mayor.

4. Herencia Genética

La evolución humana ha preparado el cerebro humano para reconocer situaciones que pueden ser peligrosas. Se trata de una ventaja evolutiva que permite a la especie humana reconocer rápidamente una situación de peligro en la que debemos de escapar para poder sobrevivir.

En ciertos espacios cerrados puede existir el peligro de asfixia o de inanición, lo que ha llevado a algunas familias de personas a una predisposición genética a la claustrofobia.

Pero en la actualidad, en la gran mayoría de situaciones, la claustrofobia más que una ventaja evolutiva, supone una falsa alarma lanzada por el cerebro.

5. Tamaño de la Amígdala

La amígdala, juega un papel importante en nuestro cerebro en lo que se refiere al control de la ansiedad. De este modo, se ha demostrado que el tamaño de la amigdala puede influir en la predisposición de una persona a padecer un trastorno de Ansiedad, incluyendo algunas fobias entre las que destaca la claustrofobia.

Algunos estudios descubrieron que estadísticamente las personas que sufren un trastorno de pánico muestran una amígdala de mayor tamaño.

Si bien la Claustrofobia puede ser ocasionada por motivos muy diversos, más que centrarte en las causas de esta fobia, es importate que identifiques los procesos mentales implicados, y las reacciones automáticas de tu mente frente a los espacios cerrados.

Modificando tus pensamientos y reacciones puedes superar la claustrofobia.

Síntomas de la Claustrofobia

Cuando una persona con claustrofobia entra en un espacio cerrado o reducido (o anticipa que va a entrar), experimenta síntomas de ansiedad como la aceleración del ritmo cardíaco o la sensación de falta de aire, lo que le lleva normalmente a evitar los lugares cerrados.

Síntomas principales de la claustrofobia

  • Miedo intenso y ansiedad ante los espacios cerrados o limitados
  • Aceleración del ritmo cardiaco
  • Mareos y nauseas.
  • Hiperventilación, es decir exceso de respiración
  • Sensación de asfixia o falta de aire a pesar de estar hiperventilando
  • Temblores y nauseas
  • Sudor y escalofríos
  • Entumecimiento
  • Sequedad en la boca
  • Sensación de mariposas en el estómago
  • Sentirse confuso y desorientado
  • Miedo al desmayo
  • Opresión o dolor en el pecho
  • Dolores de cabeza y aturdimiento.
  • Ataques de ansiedad
  • Miedo a perder el control
  • Temor a hacer el ridículo
  • Evitación de lugares cerrados.

Es importante destacar que para que te diagnostiquen claustrofobia, debes haber padecido la mayoría de estos síntomas durante un periodo de más de 6 meses (claustrofobia DSM V).

Comportamientos habituales en personas claustrofóbicas:

  • Comprobar permanentemente las salidas al entrar en una habitación y tratar de permanecer siempre junto a ellas.
  • Sentir ansiedad cuando las puertas están cerradas.
  • Evitar conducir o utilizar transportes públicos cuando es probable que hay mucho tráfico en el trayecto.
  • Utilizar las escaleras en lugar del ascensor, incluso en casos de dolores musculares.
  • Evitar situaciones que puedan implicar restricción de movimiento como por ejemplo hacer cola en el supermercado, o subir a un avión.
  • Al planificar unas vacaciones comprobar que te asignan una planta baja o poco elevada.
Incluso el mero hecho de pensar en un lugar cerrado o incluso verlo en televisión puede provocar ansiedad en una persona claustrofóbica.

Un claro ejemplo es la película "enterrado" en la que Ryan Reynolds pasa los 90 minutos de metraje dentro de un ataúd.

Se estima que alrededor de un 5 por ciento de la población sufre claustrofobia, y a pesar de que los síntomas pueden ser graves, la mayoría de personas no buscan tratamiento esta fobia.

Tratamiento de la Claustrofobia

La claustrofobia puede ser tratada y curada exponiendote gradualmente a la situaciones que activan tu miedo en lo que se conoce como desensibilización o terapia de exposición.

La terapia puede ser realizada con realidad virtual e incluir el aprendizaje de técnicas de relajación, modificación de patrones de pensamiento, y en los casos más graves puede acompañarse de tratamiento farmacológico.

Tras diagnosticarte Claustrofobia, un psicólogo puede recomendarte una o más de las siguientes opciones de tratamiento:

1. Exposición Progresiva a Espacios Cerrados

La terapia de exposición gradual es uno de los tratamientos más eficaces para tratar la claustrofobia, un método que te enseña poco a poco a controlar tu respuesta ante los lugares cerrados.

La exposición no debe ser drástica, en ese sentido, el terapeuta te expone poco a poco a las situaciones que te asustan para ayudarte a superar tu miedo y tu ansiedad.

Por ejemplo, podrías empezar imaginando un cuarto pequeño o visualizando una foto de un espacio estrecho. A medida que ganes confianza en sesiones posteriores podrías acercarte al umbral de la puerta, entrar en la habitación unos segundo y aumentar el tiempo sucesivamente.

El objetivo es aumentar progresivamente y combinar la exposición con técnicas de relajación hasta que seas capaz de enfrentarte a un espacio cerrado sin sentir ansiedad.

2. Realidad Virtual en Entornos Claustrofóbicos

El Psicólogo y el paciente tienen acceso a todo tipo de entornos virtuales completamente configurables que simulan espacios cerrados sin tener que salir despacho del psicólogo.

En los siguientes videos de youtube podrás ver algunos ejemplos de los entornos de realidad virtual más utilizados para tratar la claustrofobia:

Con un sólo click el terapeuta tiene un control total de las condiciones, pudiendo jugar con los parámetros para activar o desactivar las respuestas ansiosas del paciente.

De este modo, al ser el espacios cerrados completamente configurables, es muy fácil definir y planificar un plan de tratamiento gradual.

3. Técnicas de Relajación

Existen diferentes tipos de terapia para tratar la Claustrofobia, siendo algunos más eficaces que otros, pero lo que tienen en común, es que todos los tratamientos empiezan por enseñante técnicas relajación.

Se trata de darte herramientas para poder enfrentarte a un episodio claustrofóbico con exito. Lás técnicas más destacadas son la relajación muscular progresiva y los ejercicios de respiración, aunque también puede ayudarte apuntarte a mindfulness o a yoga.

¿Todavía no sabes que es el mindfulness? ¡Te recomiendo ver el siguiente video de 4 minutos antes de continuar con el artículo!


4. Tratamiento Psicológico de la Claustrofobia

Entre los tratamientos psicológicos de la claustrofobia se considera que el más efectivo es la Terapia Cognitivo Conductual, que destaca por ser una terapia práctica y de corta duración, que no se centra en la causa del problema sino en como solucionarlo.

El objetivo de la terapia es cambiar tus pensamientos y comportamiento negativos relacionados con los espacios limitados o cerrados, para ayudarte a calmar tu ansiedad y disminuir tu claustrofobia.

En este sentido, los pensamientos y comportamientos a modificar suelen estar relacionados con el sentimiento de no poder escapar o con la sensación de falta de aire.

5. Tratamiento Farmacológico de la Claustrofobia

En los casos más graves de ansiedad, un médico o un psiquiatra pueden recetarte medicamentos para reducir tu claustrofobia. En esos casos se suelen prescribir ansiolíticos y antidepresivos:

  • Los ansiolíticos más utilizados suelen ser del grupo de las benzodiacepinas como por ejemplo alprazolam, loracepam o el diacepam.
  • En cuanto a los antidepresivos más usados suelen ser los denominados Inhibidores Selectivos de la Recaptación de la Serotonina (ISRS), entre los que se encuentran la fluoxetina, la fluvoxamina, la paroxetina, la sertralina, la citalopram y el escitalopram..

Es importante remarcar que la medicación y las pastillas no son una solución a largo plazo, pero si pueden ayudarte a bajar tus niveles de claustrofobia durante el tratamiento psicológico.

Se estima que el tratamiento de la claustrofobia suele durar unas 12 sesiones.

Aunque la duración de cada caso puede variar mucho dependiendo de la gravedad de esta fobia.

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Sobre Eva Mª Vallejo

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Me llamo Eva Mª Vallejo, soy la creadora de fobiass.com y durante más de 15 años he trabajado como Psicóloga en Palma de Mallorca y vía online especializada en el tratamiento de fobias y trastornos de ansiedad.

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